Ignacio seguía al Espíritu

Discernir para percibir el paso del Espíritu por nuestra vida, no una vida en abstracto sino siempre contextualizada en una cultura, supone aprender su lenguaje

La experiencia
más personal del espíritu del Señor Jesús es siempre una experiencia «mística» y por lo
tanto últimamente inefable.

El discernimiento de espíritus

El discernimiento de “espíritus” o de “inspiraciones” no es algo ori-
ginal de san Ignacio, sino que lo encontramos ya en el Nuevo Tes-
tamento, particularmente en san Pablo. Es éste quien utiliza por pri-
mera vez el concepto discernimiento de espíritus, en 1 Cor 12,10.
En los sinópticos, aunque sin un término que lo especifique, la rea-
lidad del discernimiento consiste sustancialmente en reconocer en
la persona y en la acción de Jesús el poder del Espíritu de Dios
y la derrota del espíritu del mal. Jesús es signo de contradicción
(Lc 2,34) y, por tanto, objeto de discernimiento.

Catquesis sobre el Discernimiento