¿En qué consiste la oración?
Estos días de oración pueden ser un tiempo de profunda alegría al depositar el cansancio en las manos de Dios Padre y volver a lo más esencial de la vocación cristiana: Jesús llama para estar con Él (Mc 3, 13). Sólo desde esta intimidad con Jesús el Señor procede también el llamado a ir a predicar en Su nombre. Si no se está lo suficiente con Él para conocerlo profundamente y amarlo tiernamente, tampoco se predicará en Su nombre.

