La vitalidad de la semilla Mc 4, 26-34
26 Les dijo: —El reino de Dios es como un hombre que sembró un campo: 27 de noche se acuesta, […]
26 Les dijo: —El reino de Dios es como un hombre que sembró un campo: 27 de noche se acuesta, […]
Evangelio del 27 de enero 2026 Mc 3, 31-35 La madre y los hermanos de Jesús (Mt 12,46-50; Lc 8,19-21)
Evangelio: Mateo (4,12-23): Jesús nos ha dejado claro que las tentaciones provocadas por el maligno se traducen a corto y
Re-hacer la experiencia La fuerza del mensaje de san Ignacio es llevarnos a esa introversión profunda, a vivir la ley
Hoy celebramos a San Francisco de Sales: Obispo y doctor de la Iglesia de la orden de la visitación, patrono
a ternura resulta más fácil para la parte que acoge que para la que invade (que además solo puede hacerlo “lanza en ristre” como los caballeros medievales). El verbo “seducir” debería desaparecer de nuestro lenguaje (como también, por el otro lado, el verbo “conquistar”). Si ambos se vieran sustituidos por expresiones como “encuentro” o “regalo”, funcionarían mejor las cosas. Pero parece innegable que cada género ha ignorado la sexualidad del otro género identificándola con la propia.
TÍTULO DEL ARTÍCULO: Conversiones para nuestro tiempo Autor: José Ignacio Gonzálesz Faus FUENTE: REVISTA MANRESA vol. 93 (2021) pp. 263-272
Hay que saber , palpar, amar, universalizar. Estos verbos obligan a todos los cristianos y solo desde ellos podemos pasar a conductas cristianamente discernidas. Pero muchas veces son ellos lo que falla (y lo que procuramos rehuir) más que la generosidad de las personas. Lo que haya que hacer dependerá, después, de la situación concreta de cada uno. Pero quiero destacar dos comportamientos que no pueden faltar en el conjunto de la comunidad eclesial y humana.
Estos días de oración pueden ser un tiempo de profunda alegría al depositar el cansancio en las manos de Dios Padre y volver a lo más esencial de la vocación cristiana: Jesús llama para estar con Él (Mc 3, 13). Sólo desde esta intimidad con Jesús el Señor procede también el llamado a ir a predicar en Su nombre. Si no se está lo suficiente con Él para conocerlo profundamente y amarlo tiernamente, tampoco se predicará en Su nombre.
¿Qué se hace durante la oración? Texto de Antonio Mifsud sj La sociedad espera de un «cristiano comprometido » que
ANIMO Y GENEROSIDAD Entonces apareció el zorro: – Buenos días -dijo. – Buenos días -contestó amablemente el Principito,
No hay extracto porque es una entrada protegida.
No hay extracto porque es una entrada protegida.
No hay experiencia de Dios; sin acción no hay compromiso evangélico. Lo que pasa es que somos expertos en dicotomizar, en dualizar las realidades, que, sin embargo, están siempre tan vinculadas en toda la historia de la fe. Por consiguiente es tratar de conectar todo mi ser con la fuente interior de verdad y amor que todos llevamos dentro. Se es profundamente activo cuando se trabaja en la afinación interior antes de la realización exterior.
En la espiritualidad cristiana hay distintos modos y sugerencias para apoyar la oración. Todos son válidos, porque depende de cada cual y de la situación en la cual uno se encuentra. Lo importante es entrar en la presencia de Dios Padre; el resto, los modos de oración, son tan sólo una ayuda para entrar en el proceso de oración.
Enséñame buscarte, muéstrame tu rostro, porque si tu no me lo enseñas no puedo buscarte. No puedo encontrarte si no te haces presente. Te buscaré deseándote, te desearé buscándote, te encontraré amándote, te amaré encontrándote.
Lectura Orante de la Biblia[1] [1] Inspirado en el tríptico de Frei Carlos Mesters y Elda Broilo, Lectura orante de
LA ARIDEZ EN LA ORACIÓN La oración es una fantástica historia de amor. Es la experiencia vivida por dos amantes
LA ORACIÓN “La oración, sepámoslo o no, es el encuentro de la sed de Dios y de la sed del